DÍA 21 — ENVIADOS JUNTOS
- Joey Agosto
- hace 4 días
- 2 Min. de lectura
Lectura de las Escrituras: “Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones…” — Mateo 28:19
Al llegar al último día de nuestros 21 Días de Oración y Ayuno, es esencial reconocer que este día significa mucho más que solo una conclusión. Marca un momento pivotal en nuestro viaje espiritual—un envío al mundo. A lo largo de estas semanas, hemos buscado con fervor la presencia de Dios, alineándonos con Su propósito divino y participando en una comunión sincera como comunidad de creyentes. Ahora, Dios nos está llamando a tomar las profundas experiencias y revelaciones que hemos recibido durante este tiempo y a vivirlas en nuestra vida diaria.
Las semillas que Dios ha plantado dentro de nosotros durante estos días transformadores—semillas de oración, entrega, sanación, claridad y unidad—no fueron destinadas únicamente para nuestro beneficio personal. Más bien, estaban destinadas como preparación para una misión mayor. Hemos sido renovados y revitalizados, equipados para entrar al mundo con un sentido de propósito y dirección. Nuestra fe, fortalecida en el espacio sagrado de la presencia de Dios, debe expresarse no solo en nuestra devoción privada, sino también a través de actos de obediencia diaria y amor práctico hacia quienes nos rodean.
Ser enviados juntos como comunidad sirve como un poderoso recordatorio de que no estamos embarcándonos en esta misión solos. Estamos unidos como un cuerpo, como la Iglesia, como individuos marcados por la presencia de Dios. Cada conversación en la que participamos, cada acto de bondad que extendemos y cada paso de obediencia que damos está intrínsecamente tejido en la misión que Dios nos ha confiado. Estamos llamados a ser Sus manos y pies en un mundo que necesita desesperadamente Su luz y amor.
Al reflexionar sobre este día, elegimos no cerrar esta temporada con un sentido de cansancio o finalización, sino más bien con un profundo sentido de esperanza y anticipación. Avanzamos con corazones atentos, manos dispuestas y una fe activa que está lista para servir. Confiamos en que lo que Dios ha comenzado en estos 21 días, Él es fiel para completar, y estamos listos para ser parte de Su obra continua en el mundo.
Enfoque de Oración:
Tómate un momento para agradecer a Dios por la increíble obra que ha realizado durante estos 21 días de oración y ayuno, reconociendo los cambios y el crecimiento que has experimentado.
Una vez más, entrega tu vida a Su misión, comprometiéndote a ser un instrumento de Su voluntad y propósito en tus interacciones y decisiones diarias.
Pide una sensibilidad aumentada a las oportunidades para vivir tu fe cada día, buscando encarnar el amor de Cristo en todo lo que haces.
Declara tu disponibilidad para ser enviado, expresando tu disposición para ir a donde Dios te guíe, confiando en Su dirección y provisión.
Oración:
Señor, venimos ante Ti con corazones rebosantes de gratitud por todo lo que has logrado en estos transformadores 21 días. Hoy, estamos unidos en fe, listos para abrazar Tu llamado y declarar nuestra disposición para ser enviados al mundo. Usa nuestras vidas como vasos para reflejar Tu amor, verdad y gracia a aquellos que encontramos. Que cada acción que tomemos y cada palabra que hablemos traiga gloria a Tu nombre y acerque a otros a Ti. En el nombre de Jesús, amén.


Comentarios